– El amor no solo se siente, transforma.

– El pastor Andrés Spyker una vez mencionó algo acerca del legado que quiero recordarte:

“El legado no es lo que dejamos al morir, es lo que ponemos en marcha mientras vivimos”.

– Legado es aquello que una generación recibe de quienes estuvieron antes y deja a quienes vienen después.

– El amor de Dios es el legado que nos ha sido entregado y encomendado a nosotras.

– Nosotras podemos amar porque Dios nos amó primero.

– Amar a Dios no es el resultado final de una vida. Amar a Dios es lo que ponemos, y debemos poner, en marcha cada una de nuestras vidas. Eso dejará huella.

'Jesús contestó: —“Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente” . Este es el primer mandamiento y el más importante. Hay un segundo mandamiento que es igualmente importante: “Ama a tu prójimo como a ti mismo” Toda la ley y las exigencias de los profetas se basan en estos dos mandamientos.' – Mateo 22:37-40

– ¿Cómo se ve una vida que ama a Dios? Amar a Dios no es un sentimiento permanente, es un caminar de obediencia.

– Lo único que nos pide Jesús es amar a Dios.

– El problema es cuando pensamos que Dios nos pide una lista de cosas imposibles.

– Jonathan Edwards dice:

“La virtud de cada creyente genuino es, en algún sentido, una expresión de amor”.

1. Al amar a Dios, nuestra vida se ve cada vez más como Jesús.

'»¡Escucha, Israel! El Señor es nuestro Dios, solamente el Señor . Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas. Debes comprometerte con todo tu ser a cumplir cada uno de estos mandatos que hoy te entrego. Repíteselos a tus hijos una y otra vez. Habla de ellos en tus conversaciones cuando estés en tu casa y cuando vayas por el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes. Átalos a tus manos y llévalos sobre la frente como un recordatorio. Escríbelos en los marcos de la entrada de tu casa y sobre las puertas de la ciudad. ' – Deuteronomio 6:4-9

– Muchas veces creemos que somos los jueces de nuestro propio ser y que no merecemos ser amadas por Dios.

– La cruz abre un camino nuevo, sin condenación y lleno de aceptación. Es el lugar que nos concede una segunda oportunidad.

'Así que hice lo que me dijo y encontré al alfarero trabajando en el torno; pero la vasija que estaba formando no resultó como él esperaba, así que la aplastó y comenzó de nuevo. Después el Señor me dio este mensaje: «¡Oh, Israel! ¿No puedo hacer contigo lo mismo que hizo el alfarero con el barro? De la misma manera que el barro está en manos del alfarero, así estás en mis manos. ' – Jeremías 18:3-6

– Lo irreparable es lo que Dios usa en sus manos para hacer algo hermoso.

– Cuando Dios pide nuestra obediencia para amarlo a él, solo nos está hablando de su corazón de cercanía.

– Dios no quiere nuestro éxito o nuestros dones, nos quiere a nosotras.

2. Amar a Dios es amar lo que él ama.

– Si pones tu atención en ti misma, solo encontrarás egoísmo y frustración. Jesús propone que morir a nosotras mismas es vida.

– No puedes amar a Dios y no amar a las personas.

'Nos amamos unos a otros, porque él nos amó primero. ' – 1 Juan 4:19

– Amar a Dios y amar lo que él ama va a ser incómodo. Requiere morir a nosotras mismas.

– Una vida plena y llena de propósito es una vida movida por la compasión. Se trata menos de ti y más de los demás. La compasión debe ser nuestra compasión.

' »Entonces el Rey dirá a los que estén a su derecha: “Vengan, ustedes, que son benditos de mi Padre, hereden el reino preparado para ustedes desde la creación del mundo. Pues tuve hambre, y me alimentaron. Tuve sed, y me dieron de beber. Fui extranjero, y me invitaron a su hogar. Estuve desnudo, y me dieron ropa. Estuve enfermo, y me cuidaron. Estuve en prisión, y me visitaron”. »Entonces esas personas justas responderán: “Señor, ¿en qué momento te vimos con hambre y te alimentamos, o con sed y te dimos algo de beber, o te vimos como extranjero y te brindamos hospitalidad, o te vimos desnudo y te dimos ropa, o te vimos enfermo o en prisión, y te visitamos?”. »Y el Rey dirá: “Les digo la verdad, cuando hicieron alguna de estas cosas al más insignificante de estos, mis hermanos, ¡me lo hicieron a mí!”.' – Mateo 25:34-40

– Es mejor dar que recibir, porque solo al dar recibimos lo que realmente necesitamos. Jesús nos llama a hacer esto hoy.

' «El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido para llevar la Buena Noticia a los pobres. Me ha enviado a proclamar que los cautivos serán liberados, que los ciegos verán, que los oprimidos serán puestos en libertad, y que ha llegado el tiempo del favor del Señor ».' – Lucas 4:18-19

3. Amar a Dios no es en tiempo futuro, sino en el presente.

– Todo lo que Dios nos habla y pide es para nuestro presente.

– Muchas veces el enemigo te va a querer convencer de que ames a Dios después.

'Entonces Dios fijó otro tiempo para entrar en su descanso, y ese tiempo es hoy. Lo anunció mucho más tarde por medio de David en las palabras que ya se han citado: «Cuando oigan hoy su voz no endurezcan el corazón» . ' – Hebreos 4:7

– Hay más para tu vida, hay más propósito, hay más sentido, hay más personas para amar y encontrar vida.

– ¿Qué tienes en tus manos hoy? ¿Cómo puedes amar a Dios hoy?

– Nuestro llamado es vivir en obediencia, amando a Dios, abrazando al quebrantado y sirviendo a nuestro prójimo hoy.

– Nuestro legado es lo que ponemos en marcha hoy. Un legado que no se olvida de amar a Dios. Hay más para amar a Dios.

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